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29 January 2026 ·

América Latina, la infraestructura y la era inteligente / Latin America, infrastructure, and the intelligent age

 

¿Por qué la Gestión Comercial y Contractual debe reinventarse?

El análisis de McKinsey World Economic Forum sobre América Latina (1) en la era Inteligente destaca a la inteligencia artificial como un catalizador del crecimiento impulsado por la productividad, ello en concordancia con reciente actividad de investigación a cargo de World Commerce & Contracting y el CCMI (Commerce & Contract Management Institute).  Sin embargo, la verdadera prueba no es la inversión digital, sino lograr que la IA, el capital y la ambición se traduzcan en infraestructura que funcione, sin repetir los errores contractuales y comerciales de otras regiones.

En América Latina, la infraestructura no es solo un habilitador del crecimiento, sino que es la agenda de crecimiento. El transporte, la energía, el agua, las redes digitales, los sistemas de salud y las plataformas logísticas constituyen la columna vertebral de la productividad y a nivel global es en la infraestructura donde los malos diseños comerciales han destruido más valor a nivel global.

Aprendiendo de los errores de otros

En Europa, Norteamérica y partes de Asia, los grandes programas de infraestructura han estado marcados por:

  • Relaciones adversariales entre comprador y proveedor
  • Contratos que transfieren el riesgo y desalientan la innovación
  • Una cultura orientada a reclamaciones que sustituye a una gestión eficaz del desempeño
  • Responsabilidades fragmentadas entre política pública, contratación, ejecución y operación

Estos fracasos no fueron principalmente técnicos. Fueron comerciales y contractuales y no deberían repetirse.

América Latina tiene una oportunidad poco común de saltar directamente modelos contractuales heredados y obsoletos.

La infraestructura en la era inteligente es un problema de ecosistema

La infraestructura habilitada por IA dependerá de:

  • Compromisos de capital a largo plazo
  • Modelos de entrega multipartes
  • Integración tecnológica y de datos a lo largo de décadas
  • Cambio continuo, sin alcances estáticos

Esta realidad rompe la lógica tradicional de “el comprador especifica y el proveedor debe cumplir”.

Actualmente el desempeño de la infraestructura depende de qué tan bien ambas partes alinean incentivos, comparten riesgos de forma inteligente y se adaptan juntas a lo largo del tiempo. Las buenas prácticas y capacidades en la contratación están en el centro de todo esto.

Este punto es crucial, no solo en América Latina como región, sino también globalmente y en particular, en otra nación cuyo nivel de madurez de la Gestión Contractual es semejante: nos referimos a España, donde recientemente World Commerce & Contracting celebró un evento (WorldCC Connect Madrid) en el marco del cual un panel de expertos de infraestructura abordó este tópico y llegó a idénticas conclusiones en torno al traspaso de riesgos en el sector.

¿Por qué este es un reto de Gestión Comercial y Contractual (CCM) de doble forma?

La Gestión Comercial y Contractual ha sido con demasiada frecuencia entendida como una función de control del comprador. Ese enfoque ya no es adecuado, especialmente en infraestructura. Esta conclusión había sido anticipada desde hace tiempo por Tim Cummins, nuestro presidente y fundador, y ahora se consolida con este análisis de McKinsey World Economic Forum.

Desde la perspectiva del comprador / autoridad pública

La capacidad en CCM determina si los gobiernos:

  • Atraen proveedores serios y capaces o fomentan una “carrera a la baja”
  • Habilitan la innovación o atan los proyectos a supuestos obsoletos
  • Gestionan la exposición fiscal o crean pasivos ocultos a largo plazo

Los contratos más inteligentes (‘smarter contracts’) no significa que tengan un control más débil. Por el contrario, implican mayor transparencia y una mejor alineación entre los resultados públicos y la economía de los proveedores.

Desde la perspectiva del proveedor

Para desarrolladores, operadores y proveedores tecnológicos de infraestructura:

  • Los contratos determinan si el riesgo de inversión es financiable
  • Los modelos comerciales definen si el desempeño es recompensado
  • Las estructuras de gobernanza establecen si los problemas se resuelven o se escalan en disputas

Los proveedores no deben actuar como receptores pasivos de las condiciones de los contratos. Ellos son co-arquitectos de los sistemas de entrega. Los malos contratos fomentan comportamientos defensivos y los buenos liberan capacidades.

Donde la CCM se vuelve estratégica

En este contexto, la Gestión Comercial y Contractual cumple cuatro funciones críticas:

  1. Diseñar modelos comerciales invertibles y adaptables
    Los contratos de infraestructura deben permitir la evolución tecnológica, regulatoria y de demanda sin recurrir a renegociaciones constantes (la Guía de Contratación Adaptativa de la WorldCC aborda este punto: WorldCC’s Adaptive Contracting Guide)
  2. Alinear incentivos a lo largo de todo el ciclo de vida
    Las ganancias de productividad provienen del desempeño sostenido en la duración del proyecto, no de las ofertas iniciales de menor costo. La CCM configura incentivos que recompensan la entrega, la resiliencia y la innovación.
  3. Gobernar datos, IA y modelos digitales
    La infraestructura inteligente depende de la data que se comparte, análisis impulsados por IA y optimización continua. Estas son cuestiones contractuales y comerciales tanto como técnicas.
  4. Habilitar la confianza a gran escala
    Los grandes programas fracasan cuando la confianza se rompe y los contratos se convierten en armas. La CCM define rutas de escalamiento, autoridad y derechos de decisión que mantienen los problemas de forma que se puedan solucionar.

Una oportunidad regional, no solo una brecha de capacidades

El impulso a la infraestructura en América Latina coincide con:

  • Entrega y monitoreo habilitados por la IA
  • Nuevos esquemas de financiamiento y modelos público-privados
  • Un reconocimiento creciente de que la contratación adversarial destruye valor

Esto abre una ventana para redefinir el propósito de los contratos, no como instrumentos estáticos de transferencia de riesgos, sino como mecanismos dinámicos de coordinación.

El mensaje para profesionales y líderes de CCM

Este momento no consiste en digitalizar plantillas antiguas ni en automatizar procesos defectuosos o malos. Se trata de reposicionar la Gestión Comercial y Contractual como la disciplina que conecta estrategia, inversión, tecnología y ejecución desde ambos lados del contrato.

Si América Latina tiene éxito no va a ser porque adoptó la IA más rápido que otros. Sino porque diseñó relaciones comerciales más inteligentes, evitó errores heredados o del pasado y trató a los contratos como motores de desempeño y no como simple papeleo administrativo o armas legales.

Ese es el desafío y la oportunidad para la CCM en la era Inteligente.

 

Referencias

1. Ortega Francisco, Haugwitz Philipp, Francis, Tracy (2026), From potential to productivity: Latin America in the Intelligent Age, McKinsey & Company, 20 January 2026.

 

Why Commercial & Contract Management must be reimagined?

The McKinsey–World Economic Forum analysis on Latin America in the Intelligent Age1 highlights AI as a catalyst for productivity-led growth. This aligns with recent research activity led by World Commerce & Contracting and the CCMI (Commerce & Contract Management Institute). However, the real test is not digital investment itself, but whether AI, capital, and ambition can be translated into infrastructure that actually works, without repeating the contractual and commercial failures seen in other regions.

In Latin America, infrastructure is not just an enabler of growth, it is the growth agenda. Transport, energy, water, digital networks, health systems, and logistics platforms form the backbone of productivity, and globally it is in infrastructure where poor commercial design has destroyed the most value.

Learning from others’ mistakes

Across Europe, North America, and parts of Asia, large infrastructure programs have been plagued by:

  • Adversarial buyer–supplier relationships
  • Contracts that transfer risk and undermine innovation
  • A claims-driven culture replacing effective performance management
  • Fragmented accountability between policy, contracting, delivery, and operations

These failures were not primarily technical. They were commercial and contractual and should not be replicated.

Latin America has a rare opportunity to leapfrog legacy contracting models.

Infrastructure in the intelligent age is an ecosystem problem

AI-enabled infrastructure will depend on:

  • Long-term capital commitments
  • Multi-party delivery models
  • Technology and data integration over decades
  • Continuous change, not static scope

This reality breaks the logic of traditional “buyer specifies, supplier complies” contracting.

Infrastructure performance now depends on how well both sides align incentives, share risk intelligently, and adapt together over time. Good contracting practices and skills lie at the heart of each of these.

This point is critical not only for Latin America as a region, but also globally and particularly for another country with a similar level of contract management maturity: Spain. Recently, World Commerce & Contracting hosted an event (WorldCC Connect Madrid), during which a panel of infrastructure experts addressed this topic and reached the same conclusions regarding risk transfer in the sector.

Why this is a two-sided CCM challenge

Commercial and Contract Management has too often been framed as a buyer control function. That framing is no longer fit for purpose, especially in infrastructure. This conclusion had long been anticipated by Tim Cummins, our President and Founder and it is now reinforced by this McKinsey–World Economic Forum analysis.

From the buyer / public authority perspective

CCM capability determines whether governments:

  • Attract serious, capable suppliers, or drive ‘a race to the bottom’
  • Enable innovation, or lock projects into outdated assumptions
  • Manage fiscal exposure, or create hidden long-term liabilities

Smarter contracts do not mean weaker control. On the contrary, they mean increased transparency and better alignment between public outcomes and supplier economics.

From the supplier perspective

For infrastructure developers, operators, and technology providers:

  • Contracts define whether investment risk is bankable
  • Commercial models determine whether performance is rewarded
  • Governance structures dictate whether problems are solved or escalated into disputes

Suppliers must not act as passive recipients of terms; they are co-architects of delivery systems. Poor contracts drive defensive behavior, good ones unlock capability.

Where CCM becomes strategic

In this context, Commercial and Contract Management plays four critical roles:

1. Designing investable, adaptable commercial models Infrastructure contracts must allow for evolution - technological, regulatory, and demand-driven without constant renegotiation ((WorldCC’s ‘Adaptive Contracting Guide’ addresses this).

2. Aligning incentives across the lifecycle Productivity gains come from performance over the project’s duration, not lowest-cost entry bids. CCM shapes incentive structures that reward delivery, resilience, and innovation.

3. Governing data, AI, and digital twins Intelligent infrastructure depends on shared data, AI-driven insights and continuous optimization. These are contractual and commercial questions as much as technical ones.

4. Enabling trust at scale Large programs fail when trust collapses and contracts become weapons. CCM defines escalation paths, authority, and decision rights that keep issues solvable.

A regional opportunity, not just a capability gap

Latin America’s infrastructure push coincides with:

  • AI-enabled delivery and monitoring
  • New financing and public–private models
  • A growing recognition that adversarial contracting destroys value

This creates an opening to reset expectations of what contracts are for: not static risk transfer, but dynamic coordination mechanisms.

The message for CCM practitioners and leaders

This moment is not about digitising old templates or automating bad processes.

It is about repositioning Commercial and Contract Management as the discipline that connects strategy, investment, technology, and delivery, across both sides of the contract.

If Latin America succeeds, it will not be because it adopted AI faster than others. It will be because it designed smarter commercial relationships, avoided inherited mistakes, and

treated contracts as engines of performance rather than administrative paperwork or legal weapons.

That is the challenge and the opportunity for CCM in the Intelligent Age.

Authors
Cinthia Carmina Nazario Martin & Pablo Cilotta
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